Héctor Montenegro: “Los padres pueden ayudar a sus hijos a aprender habilidades socioemocionales, lo que les permitirá tener más éxito en la escuela”

El consultor internacional y profesor estadounidense, quien el próximo martes 26 de abril expondrá en un seminario organizado por las fundaciones Impulso Docente, Mustakis y Educacional Seminarium, entrega cinco estrategias concretas que las familias pueden aplicar en el hogar.

 

El próximo martes 26 de abril, el experto internacional Héctor Montenegro será parte del seminario virtual “Aprendizaje socioemocional: ¿cómo impulsarlo en adultos y familias?”, organizado por las fundaciones Impulso Docente, Mustakis y Educacional Seminarium (inscripción gratuita AQUÍ).

En el actual contexto educativo, donde escuelas han reportado problemas de convivencia o hechos de violencia inusuales, fortalecer el aprendizaje socioemocional es esencial para favorecer el bienestar y sana convivencia de toda la comunidad educativa.

Montenegro, internacionalmente reconocido en aprendizaje socioemocional y consultor en Collaborative for Academic, Social and Emocional Learning (CASEL), una de las organizaciones más reconocidas en el mundo en la promoción de la educación socioemocional, explica cómo y por qué involucrar a las familias en este proceso.

“Los padres pueden ayudar a sus hijos a aprender habilidades socioemocionales, lo que les permitirá tener más éxito en la escuela”, asegura Montenegro.

—¿Cómo las familias impactan en el desarrollo socioemocional de los niños y jóvenes?

—Sabemos que criar niños implica mucho más que enseñarles lectura, escritura, historia y matemáticas. Requiere que las escuelas y los padres trabajen juntos para crear entornos seguros y sostenibles, mientras ayudan a los niños a entenderse a sí mismos, a los demás y a tomar decisiones responsables. Aquí hay cinco ejemplos sobre cómo los padres pueden extender el aprendizaje social y emocional en el hogar:

  1. Para desarrollar la autoconciencia, darse un tiempo todos los días para hablar con los hijos sobre las emociones, compartir sus sentimientos con ellos y luego perderles que nombren los suyos.
  2. Para desarrollar un comportamiento personal, enseñar y modelar formas positivas de manejar el estrés, las decepciones y la ira.
  3. Para desarrollar la conciencia social, utilizar la lectura y la hora del cuento con los hijos preguntándoles cómo se sienten o qué harían si estuvieran en la misma situación que los personajes.
  4. Para desarrollar habilidades de construcción de relaciones, enseñarles formas de resolución de conflictos, preguntándoles sobre una situación en lugar de dar consejos. Por ejemplo, ¿cómo puedes trabajar para resolver y prevenir conflictos con tus hermanos y hermanas? o ¿qué crees que estaba sintiendo tu amigo cuando eso sucedió?
  5. Para desarrollar una toma de decisiones responsable, hablar con los hijos sobre las consecuencias, preguntándoles, por ejemplo, ¿qué pasaría si decidieras no usar tu abrigo cuando hace mucho frío? o ¿cómo se sentirían tus amigos si decidieras cancelar los planes para estudiar o incluso jugar juntos?

—¿Y cómo las escuelas pueden lograr que las familias realmente se involucren?

—Hay cinco formas básicas en que las escuelas y los profesores pueden involucrar a los padres para que participen. La primera es preguntándoles a los padres cuáles son sus esperanzas y sueños para sus hijos y el papel que creen que juega el desarrollo de habilidades socioemocionales en el aprendizaje de sus hijos.

Otra es a través de la comunicación bidireccional con las familias. Así, las escuelas pueden ayudar a construir una comprensión común del desarrollo socioemocional y garantizar que los padres se sientan incluidos y escuchados en los procesos de toma de decisiones. Los boletines semanales o mensuales son un gran canal para compartir información.

También invitar a las familias a participar en las iniciativas de desarrollo socioemocional de la escuela. Sus voces deben ser escuchadas y verdaderamente honradas. Hay mucho que aprender de las estrategias que las familias ya están usando para apoyar el desarrollo positivo de los jóvenes.

Crear un centro familiar o una biblioteca de recursos de desarrollo socioemocional para compartir herramientas y orientación es otra estrategia. Puede ser un espacio físico o virtual donde los miembros de la familia puedan acceder a recursos, libros y próximos eventos relacionados con el aprendizaje socioemocional.

Por último, priorizar las oportunidades de aprendizaje para los profesores, las cuales se centren en asociarse con las familias. Por ejemplo, un “almuerzo de desarrollo socioemocional”, donde los profesores se reúnan a hacer preguntas, compartir desafíos y hablar sobre estrategias exitosas para involucrar a los miembros de la familia en este trabajo.