Carta al director de Bernardita Yuraszeck, Presidenta del directorio de Impulso Docente, a El Mercurio.
La madre de Fernanda nunca asiste a las reuniones de apoderados. Tampoco responde a las comunicaciones que se le envían, ni a las citaciones a entrevista. Fernanda está presentando problemas de conducta en el último tiempo y ha bajado sus notas. Pareciera ser que a su madre esto le es indiferente, y el problema sólo se acrecienta a medida que pasan los días.
Pero, la verdad, es que a la madre de Fernanda no le es indiferente.
Le es imposible.
Como madre soltera de 3 hijos, sostenedora de su hogar, trabaja 8 horas diarias en un lugar al que debe viajar dos horas para llegar. En su caso, no puede apelar a la co-parentalidad, porque el padre no existe. Tampoco puede acceder a mayor flexibilidad en su trabajo, ya que si se ausenta no hay quien la cubra.
Situaciones como éstas son más frecuentes de las que quisiéramos. En esta nueva conmemoración del 8M, Día Internacional de la Mujer, no nos olvidemos de ellas. De las que quieren y no pueden.