Más que una distinción, ganar el Premio LED ha significado para sus directores y directoras
mayor visibilidad, validación profesional, nuevas oportunidades laborales y, sobre todo,
un impulso colectivo que fortalece proyectos educativos en todo Chile.
Desde Arica a Puerto Natales, más de 50 líderes escolares han recibido el Premio LED
-Liderazgo Educativo Directivo-, una distinción que impulsa y celebra la labor de quienes
dirigen colegios y jardines infantiles y salas cunas con compromiso, innovación y sentido social.
Pero más allá del reconocimiento, lo que los testimonios revelan es una transformación profunda:
tanto en sus trayectorias personales como en el impacto que esta visibilidad genera en sus comunidades.

Para Margot Barrera (LED 24′), directora de la Escuela Juan Madrid Azolas (Nuble), el premio fue
una puerta a nuevas oportunidades laborales y al fortalecimiento de una red de aprendizaje y colaboración.
«Ha sido un reconocimiento formal a una labor educativa comprometida con la transformación social»,
destaca.
Ese sentido de pertenencia a una red nacional diversa y de alto nivel profesional se repite en varias voces.
«Destaco pasar a ser parte de una red de directores de excelencia profesional y humana»,
sintetiza Cristobal Edwards (LED 23′), director del Colegio Padre Jose Kentenich de Puente Alto.
Emilia Valenzuela, desde el Liceo Pukara de Arica, lo resume asi:
«Aprendi a confiar en mi misma y creci junto a directores excepcionales».
Pero el impacto no se queda en la esfera personal. Patricia Fernandez (LED 24′), de la Escuela Rural
Puerto Nuevo en Los Rios, relata como el reconocimiento se tradujo en un impulso colectivo:
«Reforzo nuestro proyecto y dio mayor seguridad al liderazgo. Nos recordo que si se puede innovar sin miedo a equivocarse».
En el caso del Colegio Polivalente Almendral, en La Pintana, el Premio LED fue clave para abrir nuevas
oportunidades concretas. «Logramos implementar proyectos innovadores gracias a empresas que confiaron en nuestro liderazgo»,
cuenta su directora, Alejandra Nunez (LED 24′), al referirse a iniciativas como Hacker House y el programa
cientifico «Salud sin Resistencia».
Visibilidad, orgullo y validacion son palabras recurrentes en los testimonios. Para Paula Perez (LED 24′),
del Liceo Radomiro Tomic de Antofagasta, recibir el premio significo una validacion en un contexto dificil.
«Nuestro liceo estaba estigmatizado. Esta distincion cambio la percepcion comunal y motivo a nuestros colegas y apoderados».
El Premio LED tambien ha potenciado nuevas vocaciones de liderazgo. Andres Salazar (LED 23′), con mas de
30 anos al mando de la Escuela Michigan de Collipulli, relata que fue invitado a coordinar redes educativas
comunales tras su reconocimiento. «El mayor premio es sentirme feliz descubriendo nuevos lideres educativos», dice.
Con palabras que evocan sentido colectivo, Monica Navarro (LED 24′), de la Escuela Rural El Meli (Los Lagos),
subraya que «los buenos resultados son fruto del trabajo colaborativo y un clima laboral positivo».
Algo que refuerza Octavio Lizama (LED 24′), director del Betterland School, al afirmar:
«Uno es solo el capitan de un equipo. El premio es para todos».
El Premio LED tambien ha servido como un faro en momentos dificiles. Carolina Tapia (LED 23′), del Liceo
Bicentenario Latinoamericano de Pichidegua, recuerda que el reconocimiento llego cuando su comunidad dudaba
de su propio impacto. «Fue un impulso que reafirmo nuestras convicciones. La educacion transformadora no es una utopia».
Desde jardines infantiles hasta liceos tecnico-profesionales, los testimonios dejan claro que el liderazgo
escolar tiene rostro, historia y proyeccion. El Premio LED -impulsado por Fundacion Impulso Docente,
Fundacion Mustakis y El Mercurio- no solo celebra trayectorias destacadas, sino que moviliza comunidades,
abre puertas y convoca a nuevos actores a confiar en el poder de una educacion liderada con sentido.
¿Cual es el impacto de recibir el Premio LED?
Mas alla del reconocimiento simbolico, los directores y directoras LED destacan multiples beneficios
concretos que llegan tras recibir este galardon:
- Visibilidad profesional, tanto a nivel local como nacional, que proyecta el trabajo del equipo y de la institucion.
- Nuevas oportunidades laborales: postulaciones a cargos de liderazgo, invitaciones a coordinar redes comunales o asumir nuevas responsabilidades.
- Acceso a redes de colaboracion, como la Academia Impulso Directivo, encuentros nacionales e instancias de formacion continua.
- Fortalecimiento institucional, validacion frente a apoderados, sostenedores y otras organizaciones.
- Financiamiento de proyectos, gracias a alianzas con instituciones publicas y privadas que confian en escuelas lideradas por profesionales destacados.
- Un impulso emocional y profesional que revitaliza vocaciones y reafirma el valor del trabajo educativo.
Como afirma Francisco Blanco (LED 23′), director del Colegio Bicentenario Madre Ana Eugenia:
«El premio LED cambio mi vida y marco un salto en mi carrera como lider educativo».
Y eso, segun quienes lo han vivido, es solo el comienzo.


