Este verano acompañamos a 1.256 docentes de 21 establecimientos a lo largo del país, fortaleciendo liderazgo pedagógico, mentoría y convivencia escolar. Un trabajo que comenzó a fines de diciembre, continuó en enero y se retomó a fines de febrero para preparar el inicio del año escolar.
Entre finales de diciembre y el cierre de febrero, el equipo de Impulso Docente desplegó un intenso trabajo de formación y acompañamiento en distintas regiones del país.
En total, trabajamos con 1.256 docentes de 21 establecimientos, desarrollando instancias centradas en tres ejes clave: liderazgo pedagógico, mentoría y retroalimentación docente, y bienestar y convivencia escolar.
Estas jornadas no estuvieron orientadas únicamente a entregar contenidos, sino a fortalecer prácticas concretas que puedan aplicarse desde el primer día de clases: observación y retroalimentación sistemática, acuerdos de convivencia, organización del tiempo directivo y estrategias para acompañar mejor a los equipos docentes.

“Preparar el año no es solo planificar actividades, sino alinear equipos y fortalecer capacidades desde el inicio. Cuando los docentes parten con herramientas claras y espacios de acompañamiento, las comunidades educativas enfrentan el año con mayor foco y confianza”, señaló Florencia Mingo, directora ejecutiva de Impulso Docente.
Comenzar marzo con claridad, acuerdos y foco pedagógico es una condición clave para sostener el trabajo durante todo el año. Ese fue el propósito de este verano de formación: acompañar la última milla antes del inicio de clases, para que el aprendizaje tenga mejores condiciones desde el primer día.


